Del Mundo al Perú, y del Perú al
Rincón
A mediados del año 2005, José Carlos Portillo Navarro, un
joven peruano de 23 años amante de la comida peruana, empezó a viajar por
diferentes países impulsado por su curiosidad de cómo es que nuestros platos
son presentados en otros lugares del mundo.
Al retornar, dos años después, llegó con la idea de crear su
propio restaurante, el cual estaría especializado en lo que más amaba: La
comida peruana. Al comentárselo a algunos familiares y amigos, uno de ellos le
ofreció un viejo local que funcionaba como almacén en la Av. Larco ubicado en
el distrito de Miraflores.
Con un espacio disponible y su idea bien elaborada, empezó a
llevar a cabo el proyecto. Pasados unos 10 meses, un establecimiento acogedor
ambientado con lo más característico de cada región de nuestro país estaba
listo para recibir a sus primeros clientes, ya solo hacía falta un nombre que
llamara la atención de aquellos.
Empezó a consultar entre sus conocidos por algún título
innovador, le sugirieron nombres como: “Mamá
criolla”, “Manos Morenas”, “Orgullo Peruano”, entre otros. No le parecían malas opciones, pero no se
convencía por alguno. José Carlos pasó varios días rondando por el restaurante
todavía cerrado, sintiéndose frustrado por no poder inaugurarlo aún.
Fue un martes algo soleado, él estaba paseando por aquella
avenida que albergaba su restaurante, notó que este se encontraba
específicamente en la esquina de esa cuadra; detalle que le dio la idea de “La esquina Peruana”
Emocionado, fue a casa para comentárselo a su esposa, quien
lo apoyó con la idea, y sugiriendo a su vez el término “Rinconcito” para el nombre, ya que sonaba más rústico, lo cual
cumplía con las expectativas del restaurante.
Enamorados de aquella elección, la llevaron a cabo e
inauguraron “El Rinconcito Peruano”, restaurante
turístico especializado en comida peruana, un 13 de octubre en el año 2007.

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