jueves, 15 de junio de 2017

Del Mundo al Perú, y del Perú al Rincón

A mediados del año 2005, José Carlos Portillo Navarro, un joven peruano de 23 años amante de la comida peruana, empezó a viajar por diferentes países impulsado por su curiosidad de cómo es que nuestros platos son presentados en otros lugares del mundo.
Al retornar, dos años después, llegó con la idea de crear su propio restaurante, el cual estaría especializado en lo que más amaba: La comida peruana. Al comentárselo a algunos familiares y amigos, uno de ellos le ofreció un viejo local que funcionaba como almacén en la Av. Larco ubicado en el distrito de Miraflores.

Con un espacio disponible y su idea bien elaborada, empezó a llevar a cabo el proyecto. Pasados unos 10 meses, un establecimiento acogedor ambientado con lo más característico de cada región de nuestro país estaba listo para recibir a sus primeros clientes, ya solo hacía falta un nombre que llamara la atención de aquellos.
Empezó a consultar entre sus conocidos por algún título innovador, le sugirieron nombres como: “Mamá criolla”, “Manos Morenas”, “Orgullo Peruano”, entre otros. No le parecían malas opciones, pero no se convencía por alguno. José Carlos pasó varios días rondando por el restaurante todavía cerrado, sintiéndose frustrado por no poder inaugurarlo aún.

Fue un martes algo soleado, él estaba paseando por aquella avenida que albergaba su restaurante, notó que este se encontraba específicamente en la esquina de esa cuadra; detalle que le dio la idea de “La esquina Peruana”
Emocionado, fue a casa para comentárselo a su esposa, quien lo apoyó con la idea, y sugiriendo a su vez el término “Rinconcito” para el nombre, ya que sonaba más rústico, lo cual cumplía con las expectativas del restaurante.

Enamorados de aquella elección, la llevaron a cabo e inauguraron “El Rinconcito Peruano”, restaurante turístico especializado en comida peruana, un 13 de octubre en el año 2007.


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